Bittersweet Memories.
viernes, 13 de junio de 2014
Juntos.
Sé que es lo más egoísta que podría pedir, pero soñar es gratis, y de la ilusión se vive. Nacemos solos y morimos solos, pero desde el punto A al punto B, hay infinidad de caminos que podemos seguir. Muchos años llevo conociéndote, y muchas veces he tenido que morderme la lengua para no decir lo que realmente sentía en ciertos momentos. Es un secreto a voces, que te he contado miles de veces, que eres la persona más importante que puedo tener a mi lado en mi situación, y afortunadamente no tengo que pedir nada para que estés a mi lado, ya que cuando te necesito puedo contar contigo. Pero por una vez, sólo por un día, me gustaría que el mundo dejara de existir y tener el valor de decir cosas que no he dicho, darte todos los abrazos que necesitas, y multiplicarlos por 1000, que son los que te mereces. Éso y miles de besos en la frente y en la nariz, para que puedas dormir bien, para no volver a tener que escuchar que te sientes mal, escuchar que estás llorando y tener la impotencia de no poder hacer nada para ayudarte, ese día sería completamente distinto. Ese día estaría contigo, a tu lado, apoyado en ti escuchando tus pensamientos directamente desde tu voz, tu preciosa voz. Ése día, aunque finito, aunque inmoral y egoísta con las personas que nos rodean, sería el día en el que tendría la oportunidad de que me conocieras de verdad, y yo conocerte a ti. Incluso sin entenderte, incluso si te enfadaras, sólo serías tú, y eso es algo que nunca me arrepentiré de seguir conociendo. Ése día iría a tu piscina y charlaríamos todo el tiempo, te obligaría a prepararme 100 sandwitchs, y no tendrías la manera de evitar que te los pidiera. Ése día me verías sonriendo. Ése día estaríamos juntos.
martes, 13 de mayo de 2014
Último recuerdo.
Estar con ella, después de casi 3 años sin vernos, pasar un día genial, un día que no quieres que acabe, que haces lo posible para evitar que se vaya. "Última canción, ¿vale?". Una canción de 12 minutos, la más larga que tenía en el teléfono. No lo suficientemente larga. Momento de despedida. "-Adiós." "-Adiós, cuídate." Mientras camino hacia mi casa pensar: "No puede ser, no puede acabar así, no después de todo lo que he sentido, no después de todo lo que pudo ser." Me doy la vuelta, vuelvo a su portal. "¿Cuál era su timbre? Hace tantísimo que no llamo..." Pito el que me resultaba más familiar. Acerté, era ella. "¿Puedes bajar? Creo que se me ha olvidado algo." Baja, la veo a ella, a la que siempre debí haber visto, en su forma de ser; Natural, con sus gafas, su sonrisa, su mirada. Ella. Y la besé. Sabiendo que probablemente sería mi última oportunidad de hacerlo, la besé. No dije nada. ¿Qué se supone que se dice en esos momentos? Se va, de nuevo, se va. "No puede acabar así." Abro el portal, y llego justo antes de que se cierre la puerta del ascensor, allí está ella de nuevo. La he asustado, no me esperaba ahí de repente. "Adiós..." Le dije. "Adiós." Me respondió. Me acobardé. No fui capaz de decir nada. No fui capaz de mover la ficha que podría haber cambiado mi vida. No fui capaz. No sé si leerás ésto, ni cómo reaccionarás. Quizás ya es muy tarde para lo que pudo ser y no fue. En cualquier caso... Hola.
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